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El desafío de desarrollar una norma específica para construcciones modulares

Publicado: 05 de Agosto de 2015



La utilización de la construcción modular se ha extendido en el último tiempo para las construcciones que se requiere disponer en plazos muy cortos, y aquellas emplazadas en lugares inhóspitos o de difícil acceso. La condición de tamaño y peso de los módulos es que sean transportables por carreteras y montados en el sitio con medios relativamente corrientes. Con el uso extendido de los contenedores en el transporte marítimo y que cumplen con esta condición de transportables, se utilizaron aquellos fuera de uso y en buen estado que quedaban en puerto sin retorno, con diversas transformaciones para hacerlos habitables, y desde entonces hasta ahora se ha desarrollado una muy amplia oferta de módulos fabricados especialmente, y que se llevan con todos sus servicios y terminaciones, listos para su uso a su destino de instalación.

Las construcciones modulares se componen entonces por estos módulos que vienen listos desde la fábrica. Es la industrialización total de la construcción, de la línea de fabricación a la obra.
Demanda actual
Como es natural, la industrialización de la construcción depende de que se genere una demanda continua de cantidades industrializables. En nuestro país la demanda se ha concentrado mayormente en la industria, especialmente en la minería en todos los edificios habitables para oficinas y servicios. Y en otros casos especiales, en construcciones provisorias para cubrir emergencias o de uso temporal, y en campamentos que se deben construir en lugares difíciles. En todos estos casos, prima sobre otras características la rapidez de construcción en el sitio. El aumentar la demanda en otros segmentos de uso más habituales que los señalados, es un desafío para la industria.
Diseño
Desde la perspectiva de la ingeniería estructural, las estructuras modulares deben cumplir con los criterios y exigencias de diseño de cualquier edificación, es decir, proporcionar una solución estructural que cumpla con las capacidades de resistencia y de comportamiento para las solicitaciones normales del uso, y las solicitaciones posibles que pueden ocurrir durante su vida útil, permitiendo el funcionamiento proyectado. De esta manera, enfrentadas a las eventualidades probables, deben proteger la integridad de sus habitantes y el contenido, según sea la intensidad del evento y la necesidad de continuar la operación. Las eventualidades probables son muy variadas y dependen del lugar de emplazamiento, climáticas como viento, nieve, arrastre por inundación, sísmicas incluidos tsunamis, y también cargas accidentales. Las solicitaciones de uso y eventuales como las condiciones de comportamiento de las construcciones, tienen valores límites de diseño que están regulados por normas oficiales, que si bien no son específicas para estas construcciones les son aplicables en los criterios y cálculo de solicitaciones. El sistema estructural puede ser compacto o de esqueleto revestido, y los materiales que se utilizan en la estructura son variados: madera, acero en láminas formadas en frío o perfiles soldados o apernados, aluminio, plásticos y resinas con fibra, hormigón armado tradicional o con fibras estructurales, o combinaciones de estos. En el caso de las construcciones modulares las condiciones específicas serían: las características de capacidad y resistencia individual de cada módulo, las tolerancias de fabricación que se trasladan a tolerancias del montaje y el tipo, capacidad y comportamiento de las conexiones. El ingeniero estructural debe establecer de acuerdo a su experiencia y criterio las bases del diseño que corresponde considerar según la localización y el destino de la estructura. En la construcción modular, las conexiones entre módulos son fundamentales para integrar las partes, y lograr una estructura completa coherente, que reciba las solicitaciones y trasmita los esfuerzos internos con seguridad hasta llegar al suelo de apoyo, manteniendo la ductilidad y las deformaciones dentro de límites razonables de comportamiento. La experiencia de la ingeniería nacional es que el valor fundamental en la protección de los daños es la ductilidad, vale decir, evitar las roturas o colapsos frágiles sorpresivos, que no permiten la reacción y evacuación oportuna. La ductilidad la pueden proveer las conexiones que es actualmente una buena alternativa, con el desarrollo de sistemas de aislación y amortiguación sísmica, o la estructura de los módulos mismos para conexiones rígidas.
Ámbito normativo
Sería recomendable desarrollar una norma específica para las construcciones prefabricadas y modulares, y manuales complementarios para diseño, considerando la experiencia de los últimos sismos, especialmente del 27 F del 2010, que nos han dejado importantes lecciones. La experiencia indica que mientras no se tengan normas específicas, los proyectos de sistemas desarrollados en países con menor sismicidad, deben ser revisados por ingenieros calificados en Chile, para que se considere adecuadamente las características propias de nuestro país.




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