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Revisión estructural: La definición pendiente

Publicado: 22 de Julio de 2019



Uno de los grandes pilares en los cuales se sostiene el desempeño de nuestras estructuras industriales es la Revisión Estructural Independiente. Dicha práctica no es nueva ni exclusiva de este lado del planeta, en otras latitudes se conoce como Revisión Externa, Revisión entre Pares o Peer Review.

Esta forma de trabajo nace en la comunidad científica, de manera de chequear que los aportes a la ciencia sean reales y no un potencial fraude; la revisión entre pares es optativa desde principios del siglo XX y a mediados del siglo pasado se volvió obligatoria.

En el ámbito del diseño estructural, la revisión consiste en someter los diseños del proyecto al escrutinio y análisis de un ingeniero de similares o mayores competencias del que realizó el trabajo original. Dicha práctica se realiza de manera obligatoria y exitosa desde hace más de 15 años en el área inmobiliaria, regida por un reglamento del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).

En el área industrial se aplica de manera obligatoria, por parte de los mandantes, desde principio de los años 80. Con el paso de los proyectos, nos ha quedado claro que la revisión más efectiva es la de acompañamiento a lo largo de la etapa de diseño, comenzando con la construcción de un buen criterio de diseño y luego el apoyo del revisor, para definir estructuraciones lo más sanas y adecuadas para el requerimiento estructural.

Cuando la revisión se ha llevado a cabo de manera tardía, con el proyecto casi terminado, solo hemos conseguido detectar las oportunidades de mejora que no fuimos capaces de capturar y si se encuentra una situación que no cumple el criterio de diseño, su costo de rediseño y reparación es sumamente alto en comparación con las horas de ingeniería invertidas.

Pero la revisión estructural del área industrial, a diferencia de la inmobiliaria, no tiene una métrica clara y trazable para medir y sancionar quién tiene competencias similares o mayores que otro colega. Cuando nació la lista de revisores, el mercado era muy distinto, había menos profesionales en el área, la familia era más pequeña, por lo que realizar una selección arbitraria de nombres fue una medida acertada y aceptada por toda la comunidad; se podrá opinar si alguien más tiene las competencias de entrar a la antigua lista de Codelco, pero lo que no está en discusión es que cada uno de los que está en esa lista tiene méritos más que suficientes para pertenecer a ella, son nuestros referentes, ellos trazaron un camino, forjaron una escuela, el mayor de mis respetos.

Sin embargo, el tiempo pasa, la familia crece, llegó el boom minero de los 90, la plantas de celulosa del 2000, la libra de cobre a 4 dólares, y en un futuro cercano, los repotenciamientos de las plantas mineras actuales, las nuevas plantas papeleras y la infraestructura de generación con energía no convencional. Y debemos estar preparados, y para eso nos falta una gran definición: ¿Qué se requiere para ser reconocido como Revisor Independiente?

No es lo mismo haber calculado las estructuras de una caldera de poder que las de una molienda, no puede ser equivalente una estructura que soporta cañerías a una gran torre eólica. Ni tampoco es lo mismo haber trabajado en una ingeniería conceptual, básica o detalles. Los roles de ingeniero, líder de disciplina, QAQC interno, revisor externo o contraparte conllevan responsabilidades y cargas horarias muy diferentes. A diferencia del área inmobiliaria, la industrial tiene muchísimos más matices, no contamos con una instancia como el Ingreso Municipal que permite “congelar” la métrica. Por mi parte, no sé cuál es la métrica que mejor defina la experiencia de un ingeniero.

Lo que sí sé es que nos debemos juntar a definir esa métrica, tiene que ser un llamado abierto y público, a quien desee trabajar en su elaboración y calibración. Juntos debemos diseñar un mejor futuro, un futuro trazable y medible, sin arbitrariedades.

Al igual como hace 20 años para el área inmobiliaria, la AICE, asociación gremial de personas y no de empresas, está disponible para facilitar las conversaciones y gestionar esta actividad, de manera que prime el bien superior, ya que un mejor país lo construimos entre todos, tanto socios como no socios. 

En esta definición pendiente, todos debemos aportar.




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